lunes, 28 de junio de 2010

La Caja del Atlántico

Seguro que me llamarán loco, pero si las reflexiones expresadas en este artículo son una locura, que viva la locura. Un filósofo dijo: “La utopía es como el horizonte, aunque te acercas, siempre se aleja”, pero sin embargo la utopía es lo que mueve la historia de la humanidad, y muchas cosas de las que disfrutamos hoy, ayer fueron utopías y por eso me niego a dejar de ser un utópico.

Siempre he defendido la unidad de las Cajas canarias. En el cargo público, donde pude tener más influencia, Director Gral. Del Tesoro y Política Financiera defendí este criterio y siempre tropecé con muros infranqueables en los que se rompía mi cabeza, lo más suave que decían de mi, a mis espaldas, “eso son cosas de Aurelio, no hay que hacerle caso”, y tanto políticos, como ejecutivos menospreciaban mi opinión. Y hoy, a esos señores que lo sabían todo, les digo: no querían fusión, pues tomen dos fusiones y por imposición.

Esto sucedía en unos años donde la crisis no la olía ni el tío Gilito del Pato Donald, eran años de crecimiento económico, donde Canarias ocupaba el primer puesto de España en creación de empresas y el desempleo bajaba. Era un periodo de estabilidad económica y crecimiento, donde las decisiones se habrían tomado con serenidad, no como ahora obligados por el Banco de España y con el pretexto de la crisis financiera, donde lo que prima es aquí te cojo, aquí te pillo.

En cierta ocasión, un diputado de Las Palmas le preguntó al que fue Presidente del Banco de España, Sr. Rojo, cómo se podrían unir las Cajas canarias, teniendo en cuenta el pleito insular. La respuesta no fue otra que la creación de un Holding, donde estaría el Consejo de Administración del Holding y por debajo los dos Consejos de Administración de ambas Cajas que actuarían con su personalidad propia y ya la dinámica económica-financiera iría unificando de manera natural y sin sobresaltos. Creo que hoy en día a una cosa parecida, la llaman SIP, Sistema Institucional de Protección, con una diferencia muy jugosa, el Estado pone dinero, la pregunta que me hago es ¿a quién protegen?

El siguiente paso, para construir la Caja del Atlántico, sería la incorporación al proyecto de las dos Cajas Rurales, con la cuatro Cajas canarias, ya habría músculo financiero suficiente. Sin embargo, los adversarios a este proyecto, decían que no se pueden unir Cajas de Ahorros con Cajas Rurales, por su personalidad jurídica diferente y que eso eran problemas técnicos- jurídicos insalvables, y de verdad digo que siempre que se han puesto los problemas técnicos jurídicos, como argumentos para frenar el avance social, afirmamos que son los pretextos de los incompetentes.

Pero, no sólo nos quedaríamos en la unión de las cuatro Cajas canarias, sino que el proyecto era más ambicioso y consistía, en que zonas RUP, como Azores y Madeira, que son Unión Europea entraran con alguna entidad financiera en la Caja del Atlántico. Pero, es más, no perderíamos la perspectiva de Cabo Verde, de tal manera que toda la Macaronesia formaría la Gran Caja del Atlántico.

No es mi intención meter el dedo en el ojo, pero si voy relevar algún dato que pone de relieve la nueva colonización de Canarias. Antes te colonizaban con un ejército, hoy se es más sofisticado, utilizando otros instrumentos más sutiles y el financiero es uno de ellos.

Afirmamos lo anterior, porque lo de Caja Madrid y la Caja de Canarias no es nuevo, en el año 2003, el Consejo del grupo de empresas de Caja Madrid, llamado Cibeles, trató ir a por la Caja de Canarias, de hecho, Caja Madrid paralizó su plan de expansión en Canarias y a esa operación no era ajeno el PP y el Sr. Soria. No olviden quien dirigía Caja Madrid en el 2003.

Otro dato relevante, es que Caja Madrid, según ha manifestado el Sr. Rato, pretende que el Estado les dé 3.000 m. de €, nos preguntamos ¿para soportar la fusión fría?, ¿o para tapar los agujeros de la entidad financiera?

No nos engañemos, el problema de las Cajas no viene derivado únicamente de la crisis financiera, porque a nadie se le oculta que hay Cajas en mejor situación y otras en peor, sino que las Cajas han estado mal dirigidas, donde ha primado el carácter partidista de la composición de los Consejos de Administración, convirtiéndose en cementerio de elefantes desterrados de la política. Ésta es la realidad, pura y dura, la lucha partidista dentro de los Consejos y de las Asambleas, convirtiendo a estos órganos en parlamentos; por eso las Cajas donde la profesionalidad ha primado, son las que están más saneadas.

Y terminamos con la pena de ver a un Gobierno nacionalista, que no interviene en una cuestión vital para Canarias. Con su actitud pasiva le ha hecho un flaco servicio a Canarias. Y esto es una prueba más, de que el nacionalismo canario va a la deriva, sin norte, porque dejar que el brazo financiero canario quede fuera del control de las Islas, sólo significa que dan por bueno volver a las relaciones coloniales.

La gran Caja del Atlántico, no sólo, sería un instrumento para el desarrollo interno de Canarias, jugando un gran papel en potenciar a nuestras PYMES, sino que además sería el instrumento financiero que permitiría a Canarias incidir en las inversiones y en el desarrollo de África Occidental.

Ésta es nuestra humilde opinión, que nadie rebaje a lágrimas o reproches estas líneas de desesperanza, sólo deseamos ser de esa gente que con sólo escribir, llega hasta los confines del alma, alimenta una flor e inventa sueños. PORQUE TUVE UN SUEÑO Y ME LO HAN MATADO.

15 de junio 2010

No hay comentarios:

Publicar un comentario